Más de 50 personas de Salta, Jujuy y otras regiones participaron del XI Encuentro de Comunicación y Ruralidad y del III Encuentro de Redes de Conectividad Comunitaria del NOA, realizado el viernes en el INTA Cerrillos. Radios indígenas, organizaciones territoriales y redes de internet comunitario compartieron experiencias y debatieron estrategias para sostener sus proyectos y fortalecer la comunicación desde los territorios.
El desafío de sostener una radio comunitaria, garantizar el acceso a internet en zonas rurales y construir redes propias de comunicación reunió el viernes a más de 50 personas en el INTA Cerrillos. Bajo la consigna “Re-conectarnos desde lo comunitario. Redes que unen territorios”, el XI Encuentro de Comunicación y Ruralidad y el III Encuentro de Redes de Conectividad Comunitaria del NOA pusieron en común experiencias de Salta, Jujuy y otros territorios, con una premisa compartida: la comunicación es un derecho y también una herramienta para fortalecer la organización colectiva.
Fueron alrededor de 20 experiencias de comunicación y conectividad comunitaria las que participaron de la jornada, organizada por la Mesa de Comunicación Popular de Salta y Jujuy y la Cooperativa Inciso F, con el acompañamiento de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu), el INTA, Rhizomatica y la Secretaría de Cultura de Salta.
El encuentro combinó espacios de formación, intercambio de saberes y construcción colectiva. En la agenda estuvieron el debate sobre las políticas de comunicación, un taller para elaborar protocolos de comunicación comunitaria ante situaciones de emergencia, una dinámica de mapeo de las experiencias participantes y dos instancias de formación sobre el derecho a la comunicación, la inteligencia artificial y la sostenibilidad de radios y redes comunitarias.
Para Ana Müller, una de las referentes de la Mesa de Comunicación Popular y presidenta de la cooperativa Inciso F, volver a encontrarse tiene un valor político que va más allá de la jornada. “Es importante encontrarnos acá y seguir tejiendo después de tantos años, porque en un mundo que apuesta al al individualismo, al consumismo pertinente, a la fragmentación de los espacios colectivos y de las comunidades, juntarnos nos da fuerza, nos da alegría, nos permite complementar los errores, las sabidurías y pensar horizontes que nos integren y nos y nos articulen”, sostuvo.

Müller planteó que la comunicación debe pensarse como parte de una estrategia más amplia para intervenir sobre las realidades territoriales y defender derechos. “Es fundamental entender la comunicación como parte de una estrategia general, sea por el soporte que sea, para poder pensar los territorios y nuestros derechos en todos los términos, sean digitales, sean entre personas o sean informativos, para poder alzar la voz, ser sujetos ciudadanos y sujetas, que tenemos siempre algo para decir y siempre algo para construir”, afirmó.
Una de las experiencias que llegó desde fuera del país fue la de Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias (TIC A.C.), una organización mexicana que acompaña a comunidades rurales e indígenas en el desarrollo de infraestructura propia de telecomunicaciones. Su coordinador de Vinculación y Capacitación, Andrés Suárez, compartió el trabajo que realizan en distintas regiones de México, donde numerosas poblaciones quedaron históricamente relegadas por las grandes empresas del sector.
La organización acompaña proyectos de telefonía celular comunitaria, redes con puntos de acceso WiFi, fibra óptica y un operador móvil virtual con cobertura en México, Estados Unidos y Canadá. El objetivo es que las comunidades puedan administrar sus propias infraestructuras y desarrollar modelos de sostenibilidad acordes con sus necesidades. “Lo que buscamos es que las comunidades tengan su propia infraestructura y ellos ya la administren para que sean su propio modelo de sostenibilidad comunitario”, explicó Suárez.

Su participación en el encuentro apuntó a compartir tanto los avances como las dificultades de esos procesos. “Venimos a compartir la experiencia que tenemos nosotros, o sea, platicarles lo que nos ha ido bien, lo que nos ha ido mal, cómo le hemos trabajado, los retos que nos hemos enfrentado, cómo hemos solucionado algunos y cómo algunos nosotros todavía estamos en construcción colectiva de esas respuestas”, señaló.
Durante la jornada, Suárez coordinó un taller sobre sostenibilidad de estrategias de comunicación comunitaria para radios y redes en los territorios. También destacó la necesidad de fortalecer los vínculos entre experiencias de distintos países para construir respuestas comunes frente a las barreras de acceso a las telecomunicaciones.
“Algo muy importante para nosotros es crear una red entre todos y todas. Que tanto Argentina, México y otros países podamos empezar a intercambiar experiencias, procesos y que podamos ser una gran red en distintas zonas de América Latina”, planteó. Y agregó: “Que podamos contrarrestar y sí, y como le decimos, hackear ese sistema que está impidiendo que muchas comunidades accedan a sus propios servicios y que solo estén extrayendo los datos, saberes, etcétera”.
Las dificultades para sostener los medios comunitarios también estuvieron presentes en la voz de Valerio Segundo, trabajador de FM La Voz Indígena, de Tartagal. La emisora funciona en el 94.5 del dial y reúne a unas 20 personas entre operadores técnicos, locutores, camarógrafos y corresponsales de distintas comunidades y pueblos originarios.
Segundo también integra la organización ARETEDE de mujeres indígenas, en la que participan referentes de los pueblos guaraní, wichí y toba. Desde esa experiencia, describió el esfuerzo cotidiano para mantener una radio independiente y garantizar que las comunidades tengan un espacio propio para contar sus realidades.
“Somos una radio, un medio de comunicación independiente, una radio comunitaria indígena, en el cual no tenemos un sustento de parte de un Estado, de parte de un político, porque somos una radio independiente”, contó. “La radio de nosotros lo hacemos a pulmón, la rebuscamos como podemos, vendiendo libros, otras cosas más, así la radio de nosotros está funcionando”.

La falta de financiamiento estable obliga a buscar distintas formas de cubrir los gastos básicos, entre ellos los servicios y la conexión a internet. En ese escenario, el encuentro apareció como una oportunidad para compartir dificultades y construir vínculos con otros medios que atraviesan situaciones similares.
“Este encuentro me parece un encuentro muy lindo, en el cual estoy muy contento porque veo a varios chicos que vienen de diferentes partes de Salta, que también pertenecen a medios de comunicación comunitaria, popular también, en el cual ellos también están pasando dificultades, muy parecidas a las cuales nosotros estamos”, señaló.
Para Segundo, reunirse también implica fortalecer el trabajo periodístico que las radios realizan desde sus propios territorios. “Este encuentro me parece para mí un fortalecimiento también. Nosotros como trabajadores que pertenecemos a medios de comunicación independiente, a medios populares, sobre todo como indígenas, tratamos de sacar siempre la noticia que pertenecen a nuestros pueblos”, expresó.
La experiencia de las redes de internet comunitario también tuvo una voz propia en Berenice Jacqueline Dulón, integrante de una red del Bananal, en Jujuy. El proyecto lleva apenas unos dos meses de funcionamiento y ya tiene conectadas a 19 personas.
Aunque se encuentra en una etapa inicial, la red participa de estos espacios para intercambiar conocimientos y encontrar herramientas que permitan consolidar el servicio. La posibilidad de aprender de otras experiencias resulta clave para quienes están comenzando a construir alternativas de conectividad desde sus comunidades.
“Estamos aprendiendo ahora un poquito más de cada uno, de cada una de esta gente que están aquí, y es muy importante para nosotros, porque nos podemos apoyar en esto para que nos puedan ayudar, porque somos recién nuevos”, contó Dulón. Su testimonio puso en evidencia una de las apuestas centrales del encuentro: que las iniciativas no queden aisladas y puedan apoyarse mutuamente para resolver problemas técnicos, organizativos y económicos.

En ese entramado se inscribe Puentes Digitales, un proyecto coordinado por Ana Müller que busca ampliar y consolidar las redes de conectividad comunitaria en Salta y Jujuy, especialmente en zonas rurales donde el acceso a internet es limitado o inexistente. Impulsada por la cooperativa Inciso F, con financiamiento de Rhizomatica, la iniciativa articula tres ejes: la ampliación de la infraestructura, el fortalecimiento de las redes existentes y la capacitación para desarrollar estrategias comunitarias de prevención y respuesta ante emergencias. La propuesta retoma experiencias en lugares como Vaqueros, la Quebrada de Escoipe, Amblayo y El Bananal, y apuesta a que las propias comunidades puedan gestionar sus redes y construir respuestas colectivas. La perspectiva, como plantea Müller, es que conectarse no significa solamente acceder a internet, sino fortalecer la organización territorial y ejercer el derecho a la comunicación.
La jornada había comenzado con un espacio de debate sobre las políticas de comunicación actuales, a cargo de Ana Müller y Moisés Rioja, y continuó con un taller sobre comunicación comunitaria y resiliencia ante emergencias, coordinado por María Laura Agüero y Florencia Tolava.
Después del almuerzo, las y los participantes realizaron un mapeo colectivo de sus experiencias, territorios y redes. Por la tarde se desarrollaron dos talleres simultáneos: uno sobre derecho a la comunicación e inteligencia artificial, a cargo de Franco Esteban Castro, integrante del Colectivo de Medios Comunitarios de Cuyo (Comecuco), de Mendoza; y otro sobre sostenibilidad de radios y redes comunitarias, coordinado por Suárez.

El encuentro contó además con el aval académico de las universidades nacionales de Salta y Jujuy. El Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS) impulsó una declaración de interés de la actividad y destacó su importancia para fortalecer los medios y las redes de conectividad comunitaria, así como para promover el diálogo intercultural y la participación de quienes trabajan en radios con perspectiva indígena.
El cierre estuvo dedicado a una plenaria para recuperar los aprendizajes y las propuestas surgidas durante el día. La jornada dejó como saldo nuevos vínculos entre organizaciones, radios y redes que, pese a sus diferencias territoriales, comparten dificultades para sostener sus proyectos y garantizar el acceso a la comunicación.
Por lo que, frente a un escenario en el que muchas comunidades continúan relegadas de la infraestructura y de las decisiones sobre las tecnologías que utilizan, las experiencias reunidas en Cerrillos reivindicaron otra forma de construir conectividad: desde la organización colectiva, la autonomía y los saberes de cada territorio. La apuesta es que esas redes no se limiten a garantizar una señal de internet o un espacio en el dial, sino que permitan ampliar las voces, defender derechos y sostener la comunicación como una construcción compartida.
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